
Todo comienza con una nube de paz y tranquilidad. Estabas llena de promesas, alegrías, sueños, proyectos y sobre todo mucho, muchísimo amor y dedicación. Estabas dispuesta a hacer lo que fuera necesario para mantener tu relación con esa persona tan especial, pero sobre todo dabas la vida por ella.

¿Una persona de tu entorno constantemente pone en tela de juicio lo que haces o directamente lo desaprueba o te desvaloriza? Leer esta nota echará luz sobre algunos pasos que puedes seguir para vivir con mayor tranquilidad.
PREGUNTA:
De un tiempo a esta parte, vivo porque toca vivir. No tengo interés real por nada. Incluso no siento nada por nadie, Ni familia, ni esposo, ni hijos, n i hermanos, ni amigos, están ahí pero nada más.
Mi vida laboral fue exitosa un día decidí dejarlo todo y de verdad anuqué por obligaciones se que tengo que trabajar no me interesa nada, si tengo que demostrar interés por algo lo hago pero no es real no siento ni el corazón. Eglee

Atraemos todo eso que hay en nuestra mente. Al encontrar la tranquilidad y concentración en nuestra mente, las bendiciones llueven hacia nuestra experiencia terrenal.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Hay veces que es necesario desprenderse para poder vivir en armonía y tranquilidad.
Serenidad es calma interior, sosiego, estabilidad de ánimo, dominio de uno mismo. La serenidad proporciona una fuerte energía vital. La serenidad no es apatía, impasibilidad o dejadez.
Escrito por: Merlina Meiler
Una de las mayores fuentes de desgaste de energía es tomarnos lo que nos dicen de manera personal. Tal vez una crítica (bien o mal intencionada) o un comentario puede hacernos trastabillar y generar un sinfín de dudas y de preguntas en nuestra cabecita… ¿Quieres vivir con mayor tranquilidad y libertad? Pues acá te explico cómo.
Todos tenemos un momento en el día en el que podemos parar el tren y encontrarnos con nuestra vida
Escrito por: Merlina Meiler
Te propongo que hoy pares ese tren vertiginoso al que estás subido. Ese tren que hace que los días y las horas pasen rápidamente, a veces, inadvertidos.
Sé que la rutina y las ocupaciones/obligaciones ocupan casi la totalidad de tu quehacer diario. Pero todos, absolutamente todos, tenemos un momento en el día (o durante la noche) en el que podemos parar el tren y encontrarnos, por unos instantes, con nuestra vida.
Una solución para enfrentar la enfermedad de nuestros tiempos
Escrito por: Ana Estrada
Considerada como la enfermedad de nuestros tiempos, al estrés si se le puede minimizar e incluso evitar. De hecho, existen muchas y variadas técnicas que permiten al individuo sobrellevar el estrés, es decir convivir con él, pero pocas son las que de verdad evitan que nos ahogue, o nos haga daño. Aprender a controlarlo ayuda, pero definitivamente no basta si es que queremos apostar a tener buena salud no sólo ahora, sino en el largo plazo.
Es inútil quedarse atascado en el “debería haber”, imaginando diversas situaciones que se habrían producido (o no)
Escrito por: Merlina Meiler
Una y otra vez las imágenes se suceden en tu cabeza y se reflejan de manera indeseada en tus emociones. Tratas de evitarlo y no lo consigues. Te resulta un triunfo enorme dejar de pensar casi continuamente en algo que sucedió. ¿Quieres darle un respiro a tu mente?
En tantas ocasiones en la vida te quedaste atascado o atascada en un pensamiento, sin saber cómo apartarlo. Una situación desagradable o angustiante te dejó pensando, una y otra vez, en lo que sucedió. Recreaste cada frase que dijiste y que te dijeron.
Nueve consejos que te darán espacio …y tiempo
Escrito por: Carlos Segura
El tiempo es un concepto subjetivo al cual cada quien le da un significado diferente. Aunque un día tiene 24 horas y cada hora tiene 60 minutos, para una persona esa hora puede ser una eternidad y para otra puede pasar como un segundo. ¿De qué depende que varíen tanto las percepciones? De las circunstancias, de nuestros marcos de referencia y de la fortaleza de nuestro objetivo.
¿Y podemos cambiar eso?
Aprende a vivir relajada en un mundo tan estresante
El mexicano y en general el hombre occidental ha olvidado el arte de meditar. Es pobre en su interior. Vive volcado hacia afuera, reacciona a los estímulos exteriores, como “un títere”, lo insultan, se molesta, lo adulan se sienten bien.