A veces no encontramos una motivación sólida para continuar nuestras metas. Nos va ganando la desidia, el temor al fracaso o la sensación de que no hará ninguna diferencia, y a fuerza de repetirlo se nos vuelve un hábito muy difícil de modificar. Así se nos va la vida, al final nos lamentamos porque nunca conseguimos lo que deseamos.
El mundo que nos rodea, todo lo que sabemos y aquello con lo que interactuamos, lo conocemos a través de nuestros sentidos. Ellos nos ayudan a entender e interpretar el mundo. La vista, es tal vez al que más relevancia le damos. Cerca de una cuarta parte de nuestro cerebro está involucrada en el proceso visual y el 70% de los receptores sensoriales de nuestro cuerpo, están en nuestros ojos. No es de extrañar que los publicistas pongan tanto esfuerzo en atraer nuestra atención con impactos visuales, pero esa estrategia, no es tan efectiva como se pensaba.
El sabor de un chocolate deshaciéndose en tu boca. La sensación de la brisa sobre tu piel. La imagen de un atardecer en la playa. El olor de la lluvia. Volver a escuchar aquella canción que hacía mucho no escuchabas. El mundo lo disfrutamos y lo vivimos a través de nuestros sentidos. Son nuestros sentidos los que nos ayudan a interpretar el mundo, incluyendo el amor.

Por: Esmeralda Mendoza
Jugar al aire libre es una actividad divertida y agradable que puedes ofrecer a tus hijos, proporcionando una experiencia positiva y entretenida. Jugando se desarrollan sentidos como el olfato, la vista o el oído.