Cierta vez, Pepe y Polita decidieron ir a molestar a la casa del chico inteligente. Pensaron que mejor era ir disfrazados, para que el chico inteligente no los reconociera. Pero el chico inteligente los reconoció al instante, y decidió tirarles la puerta en la cara. Al fin y al cabo, Pepe y Polita no podrían quejarse, porque supuestamente ellos no habían ido a molestar.
A pesar del portazo, Pepe y Polita no entendieron la lección del chico inteligente y siguieron yendo a molestar con el disfraz puesto. El chico inteligente los atendió y los dejó protestar, para que se aburrieran y se fueran. Y he aquí que Pepe y Polita, al fin entendieron.
Por algo es el chico inteligente.
Más claro imposible. Las personas verdaderamente sabias tienen la capacidad de enseñarnos una lección aún cuando no nos damos cuenta. Vale la pena acercarse a ellas.


Al contrario de lo que se piensa, no es egolatría en exceso el quererse o amarse a sí mismo. Es una práctica saludable y necesaria para poder ser amados y respetados por los demás. Recientes estudios clínicos han demostrado que la felicidad es una realidad distinta para cada uno, y es que cada ser humano tiene necesidades y requerimientos distintos.
A veces sirve andar merodeando sin búsqueda particular por las redes sociales, quizá para leer algunas notas, enterarse de las últimas barrabasadas de los candidatos, reír un rato (de los candidatos) en fin, hay millones de causas y cosas que se encuentran en el Facebook y en el Twitter. Interesantes, frustrantes, divertidas, vacías, profundas y demás. Sobre todo, lo que decimos, escribimos y posteamos, no es más que la realidad que vivimos.
Las personas con facilidades para expresarse a través de la voz, las letras, el baile o cualquier otro medio que se hace público, tienen esa particularidad en los genes que permite la fácil divulgación de las emociones exactas; no sé en que consista, pero a veces pienso que la soledad es el mejor estado del artista, al menos del escritor. La tristeza es la tinta indeleble que le permite hacer eternos los sentimientos del momento.
Este año, me he propuesto vivir en armonía. Para ello, he tomado algunas decisiones:
Existe una pregunta universal desde un punto de vista filosófico: ¿Dónde está la felicidad? ¿Cómo se puede ser feliz de verdad en el día a día? Una cuestión difícil para la que cada autor ha dado una solución diferente.
En el viejo país del Rey Salomón, ocurrió que ciertos ciudadanos se pusieron de acuerdo para formar un negocio. Debido a que la ley del reino exigía un mínimo de 20 mil dracmas para hacerlo y éstos eran muy pobres, decidieron que cada uno contribuiría con mil dracmas cada uno; y que por lo tanto, debían reunir por lo menos 20 socios para contar con el dinero suficiente.
En alguna ocasión todas hemos querido jugarle una broma a aquellos que se creen muy listos. Sin embargo, debemos tener cuidado, pues las personas verdaderamente inteligentes sabrán cómo hacernos quedar mal. Me topé con esta historia y me pareció muy buena para compartirla.
Que los hay, los hay. Son mujeres y hombres que no toleran que su prójimo sea feliz.
Comenzó 2012 y es casi inevitable pensar, aunque sea por unos instantes, en las profecías mayas y en otras elucubraciones acerca de qué le puede deparar al mundo en este nuevo período que se inicia.
Los sentimientos de depresión se desencadenan cuando somos maltratados o por una auto-evaluación negativa. La auto-ayuda es muy recomendable para personas que sufren de baja autoestima, ya que ésta puede provocar ansiedad, la fobia y también conduce a las enfermedades mentales en casos extremos.
Estuve sentada en el sillón durante horas, pensando en el año que se fue; no disfruté algunos meses, siendo sincera, pero el último jalón no me pareció tan malo. Fue tan rápido que se despidió en unos minutos y cuando estaba distraída, tomó algunas de sus cosas y partió.
El perdón no es un mecanismo para liberar de culpa a quien nos ofendió, si no para que yo sea libre de la amargura que aquella persona dejó en mi corazón.
El sábado pasado tembló, 6.5 grados en la escala de Richter. El epicentro fue en Guerrero pero sin duda sacudió gran parte del país.
Cuando un hombre murió, San Pedro le preguntó si quería ir al cielo o al infierno. Él le pidió que le permitiera ver ambos antes de decidir.
Aprender de los errores es una de las mejores maneras de crecer como persona. Hay tres formas en las que lo hacemos, y cada una tienes sus pros y sus contras.
Despierto
Me explicaba una amiga el otro día: “la vida es como estar parada en un andén esperando un viaje y las personas son ventanas o trenes que nos llevan a viajes por tiempo indefinido o temporales”. No sé si yo estaba muy cansada o con mil cosas en la cabeza, pero no entendí muy bien lo que quiso decir, pasaron un par de semanas y le pregunté qué quiso decir y repitió lo mismo. Ahora sí entendí, y desde luego sin robarle la idea le advertí que escribiría sobre eso, ya que coincido con su manera de pensar.