Todo lo que hacemos, lo que decimos, lo que vestimos, lo que comemos, absolutamente todo, habla de nosotros. Aun sin darnos cuenta, reflejamos en cosas tan simples como lo que compramos, quienes somos y nuestra visión del mundo. No se trata sólo de la ropa, todas nuestras decisiones de compra están ligadas a quienes somos y la visión que tenemos de nosotros mismos (y lo que queremos transmitir)
La mente humana es compleja, es el centro operador de nuestro organismo, de nuestras acciones, pensamientos y actitudes. Y sin embargo, hasta hace pocos años no se sabía la manera en que funciona o la forma en que los pensamientos, decisiones, memorias y demás, toman lugar en nuestra mente.
El mundo que nos rodea, todo lo que sabemos y aquello con lo que interactuamos, lo conocemos a través de nuestros sentidos. Ellos nos ayudan a entender e interpretar el mundo. La vista, es tal vez al que más relevancia le damos. Cerca de una cuarta parte de nuestro cerebro está involucrada en el proceso visual y el 70% de los receptores sensoriales de nuestro cuerpo, están en nuestros ojos. No es de extrañar que los publicistas pongan tanto esfuerzo en atraer nuestra atención con impactos visuales, pero esa estrategia, no es tan efectiva como se pensaba.
El otro día fui a tomar un café con unas amigas que tenía tiempo sin ver. Platicábamos animadamente sobre aquella vez que fuimos a la playa, una de ellas nos recordaba la lunada que hicimos al tercer día – no, fue el segundo, porque al tercero Lucy tenía que regresar - ¿no celebramos porque al final Lucy tuvo que regresarse? – No, fue por el cumpleaños de Mary… Todas estuvimos ahí, pero no todas recordamos las cosas de la misma manera, cada quien recordaba detalles que otra había pasado por alto ¿Será que unas tienen mejor memoria que otras? ¿O a todas nos engaña la memoria?
Un pequeño Darth Vader recorre su casa intentando utilizar “la fuerza”, pero sus esfuerzos no dan resultados. Llega papá en un Passat y el niño corre ignorando a su padre para probar la fuerza en el auto. El niño se concentra… ¡y lo logra! Voltea sorprendido al ver que el auto se ha encendido. No necesitas ser fan de Star Wars; el anuncio te genera una emoción, el niño transmite ternura e inocencia, y al final, recuerdas que Volkswagen te generó una emoción positiva.