F
ui... tu mujer de fantasías
Fui... protagonista de tus cuentos
Fui... compañera de juegos
Fui... tu amante
Nadie como yo, conoce el lenguaje de tu cuerpo
Así que puede ser que busques, y encuentres, en otras comas, puntos, admiraciones, interrogaciones, negras, negritas, blancas, redondas, tipografías diversas, párrafos enteros…
Fuerza de voluntad y conciencia,
Del por qué y del para qué,
Simple recuerdo de lo que fue,
Que no deberá repetirse jamás.
Y no porque odies o ames
Sino porque sientes y quieres
Y, es que…
La vida debe amasarse
Como pan blanco
A… Golpes
Y… Con reposo
Para… Que doble su tamaño
Escrito por: Rebeca Harfuch
Sí. Estoy deseando ser tu mujer y quedarme sola contigo, y no oír más voz que la tuya.
Guardaste los pétalos de rosa
Y...
El tiempo los condenó al olvido.
Sientes como yo ésta distancia que se cuenta en días, horas, minutos
Sientes como yo la espera para volvernos a ver
Sientes como yo el galope de nuestros corazones al acercarse el momento de nuestra entrega
Rechacé un matrimonio sin amor,
amé al amor que no lo era,
dejé ir al que pudo haber sido
pero del que no sentí amor
y a la vez corrí a aquel que sí me amó
pero que no fue correspondido
Porque nada somos sin amor.
El reloj marca las once de la noche
He esperado inútilmente tu llamada
No tengo sueño
Tu recuerdo no se aparta de mí
Reencontraremos los caminos perdidos
Anidaremos en árboles distintos
Tengo un sol que me mira de frente
Por las noches ilumina vigilante mis sueños
Veo cómo me sonríe
Me invita cada mañana a un nuevo día
Sólo al perderme habrás entendido que nunca quisiste perdernos.
Cuando el tiempo muera herido de lejanía,… y comprenda que la distancia no es más que la agonía incesante de mi alma incompleta…
Te construí un altar
Con cristales hechos de luz de luna
Escrito por: Rebeca Harfuch
Como máquina de escribir
Mi cuerpo
Extendido y desnudo sobre el lecho
Fue tu inspiración
Inspiración creadora de nuestra historia
Siempre te he dicho que todo sucede en el momento justo, ni antes, ni después. Podría pensarse que esto lo aplico a nuestra conveniencia, pero no es así. Lo he aprendido a través de la vida y de los años. Ese aprendizaje me hizo reconocerte. Y digo reconocerte porque sé que ya te conocía
Despierto
Ven
Soy como la arena que recoges
Tocó a tu puerta
Hacía frío