Se trataba de una persona ejemplar, trabajadora, dedicada a su hogar. Pero los últimos meses habían sido una tortura para ella. Fallaba en casa. Su marido comenzaba a sospechar. Sus hijos estaban enojados por su falta de atención. Se encontraba abstraída. Como en otro mundo. Sólo buscaba excusas para salir de la casa hacia el oscuro encuentro del objeto de su deseo, y en este caso de su perdición. Literal.
A veces no encontramos una motivación sólida para continuar nuestras metas. Nos va ganando la desidia, el temor al fracaso o la sensación de que no hará ninguna diferencia, y a fuerza de repetirlo se nos vuelve un hábito muy difícil de modificar. Así se nos va la vida, al final nos lamentamos porque nunca conseguimos lo que deseamos.
Hace poco mi hermana me pidió cuidar a su bebé por un rato. Lo tenía sentado en una sillita con un montón de juguetes para que estuviera entretenido. De pronto sonó el teléfono y al tomarlo para contestar noté algo curioso: el bebé tomó uno de los juguetes que tenía a la mano y se lo colocó en la oreja tal y como yo tenía el teléfono. Me pareció una gracia adorable y me hizo recordar algo que había leído hace tiempo.
Enero, otra vez. Las metas, otra vez. Los fracasos, ¿otra vez? En efecto, muchas de nosotras —¿o será que todas?— nos comprometemos a realizar actividades que en ocasiones no cumplimos. Se trata de cosas verdaderamente importantes como estar en el peso ideal o hacer ejercicio, y no logramos arribar a nuestras metas. El lado negativo de todo este ciclo de fracasos sucesivos es que vamos perdiendo confianza en nosotras mismas. No pude el año pasado, no podré este año.
En nuestra vida, siempre nos topamos con personas admirables, a quienes consideramos exitosas. ¿Pero por qué las etiquetamos como tal? Algunos creen que si una persona tiene mucho dinero y puede vivir cómodamente es exitosa. O quizás tiene un trabajo estable y es muy reconocido en su ámbito. Definiciones hay muchas, pero pocas personas tienen claro qué es el éxito. Lo relacionamos con dinero, popularidad, carisma, confianza y grandes logros.
Ya pasaron varios días del inicio del año nuevo, las esperanzas siguen en alza, la voluntad y el ánimo de vivirnos diferente permanecen intactos; sin embargo no podemos hacer caso omiso a la rutina, a la cotidianidad de la jornada, los mismos temas se repiten, los problemas recurrentes parecen olvidar el cambio de año; y aunque comenzamos con espìritu de transformación, cada vez resulta mas utpòpico emprendernos en un nuevo despertar.
No hay que esperar hasta año nuevo para plantearnos nuevas metas, nunca es demasiado tarde ni temprano para hacer nuestros sueños realidad. Sin embargo, beneficiémonos de esta energía renovadora de Año Nuevo para transformar nuestros propósitos en acciones concretas.
¿Alguna vez has trabajado muy duro para conseguir algo? ¿Cómo te sientes al conseguirlo? ¿Todavía lo tienes? ¿Quieres otro? ¿Podrías obtenerlo? La fuerza de voluntad es un motivador muy poderoso, sin embargo, como seres de ritos los seres humanos encontramos en ellos maneras de materializar nuestros objetivos. Aquí te comparto un pequeño ritual para fijar metas y cumplirlas.
Tener metas en la vida es importante. Para algunos, tan sólo crearse objetivos logra un cambio positivo. Cuando tienes un fin, estás creando un reto apasionante para ti misma. Para asegurarte de que tengas las herramientas adecuadas para hacer frente a ese desafío, hay tres pasos a seguir.
Muchos han escuchado la frase “No importa la meta sino disfrutar del viaje”. Algunos creen que es verdad, y otros lo consideran una excusa que utilizan las personas que no consiguen lo que quieren, como una especie de consuelo.
Deseas que suceda algo en tu vida. Pero aún no es el momento de la concreción.
Porque no se han dado las circunstancias…
Escrito por: Maria Pallarés*
Las mujeres tenemos que salvar algunos escollos adicionales para conseguir nuestras metas. A los hombres se les ha educado para ser proactivos. Las mujeres tenemos que salvar algunos escollos adicionales para conseguir nuestras metas. A los hombres se les ha educado para ser proactivos. Nosotras, en cambio, hemos sido educadas para reaccionar ante las demandas y las necesidades de los demás.
Escrito por: Chuchi González
Hoy vamos a hablar de sueños, pero los que sueñan con los ojos abiertos, los que nos hacen despegar de la tierra, los que nos alteran las pulsaciones, los que nos dan cosquillas en el estómago. Los sueños que tenemos en la agenda, en un papel prensado, guardados debajo de la cama; apretados en los ojos; esos sueños que decimos: ¡si mi sueño se lograse yo sería…! Y casi siempre terminamos en “feliz”.
Escrito por: Eli Davidson*
Por qué el video de Allee Willies “Hey Jerrie” tiene tantas visitas en youtube. Porque es lo que yo llamo el himno del movimiento “Sí, tú puedes” Este post es el lanzamiento de nuestro movimiento, así que sigue leyendo.
"Cuéntame, cómo te ha ido, si has conocido la felicidad" preguntaba el estribillo de una popular canción de los primeros años 70. Es en esta época cuando comienza a hablarse de la felicidad como meta que da sentido a la vida.
Uno de los principales objetivos de la vida es triunfar, tanto en el ámbito familiar como en el profesional. Aunque no existe una pócima mágica para tener éxito en los negocios, sí es cierto que la mayoría de quienes llegan al lugar donde quieren llegar, tienen determinadas características.
Escrito por: Revista SuperMujer
Cuántas veces no iniciamos algo para abandonarlo al poco tiempo. Sea ejercicio, bajar de peso, tocar un instrumento, aprender un idioma, éstas y otras actividades son muy atractivas pero aun así no las logramos concretar en el mediano o largo plazo. Arrancamos muy decididas pero al poco tiempo abandonamos la nueva tarea. Nos falta motivación para continuar. En SuperMujer nos propusimos investigar qué pasa y cómo encarar la desmotivación.
Escrito por: Amelia
Siempre me ha parecido que ver "el prietito en el arroz" es la mejor manera de fracasar ante los nuevos proyectos. Nada hace bien la gente. En este país todo está mal. Una vez que permitimos este tipo de pensamientos en la cabeza, es muy difícil que podamos lograr nuestras metas. Cuando juzgamos de manera rígida lo que sucede, si exigimos a otros total perfección, entonces hacemos lo mismo para con una misma. Si somos demasiado exigentes, acabamos por sentir que nosotras mismas no hacemos bien las cosas.

Escrito por: Adriana Barroso
¿Has sentido alguna vez que todo y todos están en tu contra para lograr tus propósitos y conseguir el éxito y la satisfacción tan deseada? Bueno, pues quizá no se trate de una red que opera contra ti, sino de ti misma metiéndote el pie una y otra vez para no llegar a tu meta.
Escrito por: Adriana Barroso
Marilyn Bell fue la primera mujer en cruzar el lago Ontario en 1954. Era un 8 de septiembre, cuando aquella jovencita de 16 años se armó de coraje, valor y venciendo su miedo a la obscuridad se sumergió en aquel reto. En dicha prueba había otros dos nadadores profesionales quienes se fueron quedando en el camino. Marilyn nadó 51.5 kilómetros durante 20 horas y 59 minutos.