
En estos tiempos, las abuelas y abuelos, esas personas cariñosas, llenas de amor y sabiduría, asumen nuevamente el reto de cuidar a los niños, esta vez, para ayudar a conciliar los horarios de los padres que tienen que salir a trabajar.
Ya sea por un tema económico, como el ajuste del presupuesto en tiempos de crisis; o uno emocional, como la tranquilidad de dejar a los niños con personas experimentadas y de total confianza, éstos asumen el rol de cuidadores infantiles, convirtiéndose en canguros sin retribución; por lo menos económica, ya que los miles de besos y sonrisas de los nietos durante las horas de cuidado pagan con creces esta labor.
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Abuelos