Al ser madres, nuestras vidas cambian radicalmente, brindándole un nuevo significado a nuestra identidad. Ser madre va mas allá de la habilidad que tengamos para cambiar o bañar a nuestro bebé. Es un proceso mucho más íntimo y más profundo.
PREGUNTA:
¿Qué puedo hacer para superar la muerte de mi madre?. Falleció hace 4 años 5 meses y desde entonces, por lo general estoy deprimida. Aunque tengo a mi esposo no logro superar esa pena tan grande.
El hecho de tener un hijo, hace que la mujer cree un clima emocional, en la relación madre e hijo, favorable en todos los aspectos al desarrollo del niño. Esto es esencial en la infancia, pues a esa edad los afectos son de una importancia muchísimo mayor que en cualquier otra época de la vida.

Con el paso del tiempo la maternidad se va postergando cada vez más, las mujeres buscamos haber logrado diferentes objetivos personales antes de ser madres, ya sea por tener un buen pasar económico o por el hecho de crecer en nuestras profesiones. Muchas mujeres deciden tener a su primer hijo a los 40 años. Muchos profesionales consideran que estos embarazos son de alto riesgo y que por eso es necesario preparar el cuerpo con anterioridad al embarazo.
Bañaré mi cuerpo con el rocío de tu especie
Sembrarás en mí, bajo el placer de tu humedad, una semilla
Hay madres que enfrentan la vida solas con sus hijos. Madres que han sido dejadas atrás por el hombre que las hizo ser madres, que son incomprendidas y criticadas por el simple hecho de haberse quedado solas con un hijo o una hija.
Estas madres merecen homenaje.
Para este 10 de mayo te dejamos algunas frases para acompañar el regalo de mamá o para que le expreses tu cariño de una manera especial. Y recuerda, que hay que demostrarles nuestro amor y gratitud todos los días del año.
Hemos ganado muchos espacios. Logrado muchas metas. Sin embargo, creo que hoy nos compete trabajar con mayor ímpetu en nosotras mismas. En mirar hacía adentro, y preguntarnos ¿Qué quiero para mi vida? ¿Hacía dónde voy? ¿Dónde quiero llegar?, iniciar un diálogo interno y tomarnos el tiempo necesario para escucharnos. ¿Cuánto tiempo hace que no escuchas tu voz interior? ¿Cuánto tiempo hace que no te conectas con tu ser? La vida nos impone atender demasiadas urgencias, estar disponibles para las necesidades de los otros: la pareja, los hijos, los padres, el trabajo, ¿y las nuestras?, ¿las auténticas necesidades del alma?, postergamos. Dejamos para mañana lo que “es importante” y hacemos “lo urgente”, y olvidamos poco a poco, lo que nos sustenta y sostiene.

Autora: Merlina Meiler
Si eres o estás por ser una madre muy joven, ante todo, quiero felicitarte por la valiente resolución de tener a tu bebé. A continuación, algunos puntos para que tú y tu familia tengan en cuenta:

Siento que tu silencio me ataca lentamente, no sé cómo acercarme a ti sin que ese acercamiento te intimide.

Escrito por Rebeca Harfuch
-"Estoy consciente que los hijos son un préstamo divíno", Comentó Sara mientras bebíamos una rica taza de café irlandés y comíamos unos deliciosos cuernos de mantequilla rellenos de chocolate.
-Sin embargo siguió diciendo; "algo mal debí haber hecho con Marina"
A veces me llamo Sol
A veces me llamo Luna
Puedo ser dulce como la miel
Suave como la espuma.
Escrito por: TN Relaciones
En los años en los que los hijos pasan por la etapa adolescente, se hace bastante difícil la comunicación con ellos, y por lo tanto las relaciones familiares se ven afectadas. Existen determinados modelos educacionales que hacen que estas relaciones sean más fáciles, y otros que hacen que los conflictos aumenten o se hagan más intensos.
Mi hija tiene 24 años y apenas tiene su primer novio. Pero él la maltrata, al parecer, física y psicológicamente. Estoy muy preocupada, no sé qué hacer. MI esposo ha mostrado una actitud totalmente indiferente hacia esta situación.
Yo quiero poner un alto, ¿qué puedo hacer?
Las mujeres han cambiado, los hombres necesitan apretar el paso
Escrito por: Equipo SuperMujer
Como mamá, a veces me desespero con mi marido por la forma como educa a nuestros hijos. No que todo esté mal. Pero de pronto hace las cosas al revés. En una ocasión le pedí que levantara a los niños temprano y los tuviera listos para cuando yo regresara pues teníamos un compromiso. Llegué a la casa y nada. Los niños deambulaban en pijama y el papá sentado leyendo el periódico.
Escrito por: Isa Fonnegra de Jaramillo
La mayoría de las personas viven más que sus padres y, por tanto, deben enfrentar su muerte. Así, la muerte de una mamá ya vieja es una experiencia que se vive en la edad madura. No deja de ser curioso que, a pesar de ser la más común de las muertes familiares, sea poco reconocida como una pena importante y prácticamente no exista literatura al respecto.
Escrito por: Rebeca Harfuch
Mis padres perdieron a su primer hija cuando tenía solo 8 meses, nació un 23 de septiembre de 1949 y murió un 6 de mayo de 1950. Vivían en un pequeño pueblo del Istmo en Oaxaca, en Ciudad Ixtepec, las atenciones médicas eran muy precarias y murió de una terrible deshidratación, causada quizás por una infección estomacal.
Madres e hijas, amor y enojo
Escrito por: Equipo SuperMujer "
Escrito por: Ana Lilia Solis Moreno
Hace algunos meses tuve la oportunidad de asistir a un Taller para Padres, impartido en la escuela secundaria donde estudia mi hija.
He de confesar que al principio no fue mi máximo el “tener” que acudir al mismo, por varias razones: era en sábado, a las 8 am, estaba recién operada de una rodilla y usaba muletas, en fin, los “contras” eran mayores que los “pros”, desde mi punto de vista inicial.
Escrito por: Verónica Mendoza R. ¿
¡No mi amor, no me esperes despierta!, ¡duérmete!, es mejor, hoy tengo que ir a las oficinas que están más lejos y no sé a qué hora salga mi vida.