PREGUNTA:
¿Qué puedo hacer para superar la muerte de mi madre?. Falleció hace 4 años 5 meses y desde entonces, por lo general estoy deprimida. Aunque tengo a mi esposo no logro superar esa pena tan grande.
PREGUNTA:
Mañana serían 15 días de la pérdida de mi esposo. Tengo a mi cuidado un nieto de 7 meses, él me distrae mucho y aunque va a la guardería, hoy se quedo porque está enfermito. Los trámites y el papeleo que quedaron para finiquitar su fallecimiento, también me distraen. Cuando me quedo sola, me doy un poco de miedo pues no quiero entrar en mí, no creí que lo amara tanto, y me siento un poco perdida. Mi familia política no vive aquí, tengo 2 hijas y 1 hijo, y con esto estamos más unidos, pero aún así no siento que yo sea de mucho apoyo, él me hace mucha falta. ¿Alguna sugerencia de lectura, curso o apoyo?.
Gracias por la atención.Isabel
PREGUNTA:
La verdad es que hace cuatro años perdí a mi hijo pero ahora me siento culpable porque siento que pude haber hecho algo para que él estuviera todavía conmigo. Siento envídia al ver otro bebes que sean varones. Mayte.
Tengo casi ochenta años, y hace casi treinta y seis que tú te fuiste. Lo recuerdo como si fuera ayer, me hiciste sentir tanto dolor, tanto coraje, tanto miedo, lloré días enteros y sus noches.
Escrito por: Isa Fonnegra de Jaramillo
La mayoría de las personas viven más que sus padres y, por tanto, deben enfrentar su muerte. Así, la muerte de una mamá ya vieja es una experiencia que se vive en la edad madura. No deja de ser curioso que, a pesar de ser la más común de las muertes familiares, sea poco reconocida como una pena importante y prácticamente no exista literatura al respecto.
Ahora la veo sin sufrimientos previos, sin dolor, sin dar tiempo a pensar qué pasará en la ausencia...
Escrito por: Rebeca Harfuch
Ojalá me hubieran enseñado a no temer a la muerte y cuando ésta me hubiera tocado, hubiera sido menos dolorosa y así poder soportar la pérdida de un ser querido. Pero no fue así, las muertes significaban un llanto de días, semanas, quizá hasta meses.
“¿Cuántas muertes más serán necesarias para darnos cuenta de que ya han sido demasiadas?”; un padre de la Guardería ABC
Escrito por: Sandra Lorenzano
¿Cómo hablar de las ausencias?, se preguntaba hace pocos días el hijo de un desaparecido. ¿Con qué palabras nombrar el horror? ¿Qué sonidos, qué imágenes pueden dar cuenta del dolor más absoluto? ¿Cómo podemos hacer para que la exigencia de justicia no se detenga, para que los silencios de quienes no están se transformen en un grito atronador en los oídos de los cómplices del espanto?
La disminución del dolor se antepone al aumento de felicidad: Karl Popper
Nunca vislumbré cuán duro sería para mi esposo que dejara su trabajo. Un día amaneció con la noticia de que ya no haría más lo que hasta ese día realizaba. Su sueño profesional se derrumbaba precipitadamente. Aquello por lo que había luchado durante años, aquella actividad que previamente había buscado durante tanto tiempo, aquel diario ir y venir que lo apasionó durante muchos años, era, a partir de ese trágico día, sólo un recuerdo.
Escrito por: Isa Fonnegra de Jaramillo
En los últimos tiempos todos oímos hablar de la importancia de “hacer bien los duelos”, pero muchos de nosotros no comprendemos a cabalidad los alcances de ese término que aparentemente tiene tanta significación emocional. Se habla de un duelo para referirnos a la reacción que le sigue a una experiencia de pérdida. ¿Cualquier tipo de pérdida? Sí, pero la magnitud de un duelo es proporcional a la importancia emocional de lo perdido.