PREGUNTA:
Estoy muy ansiosa tengo varias cosas rondando mi cabeza me siento mala madre, siento que no educo bien a mi hija de 3 años, mi familia todo el tiempo me dice que ya baje de peso, que estoy bien gorda, he intentado dietas ,he ido con doctores y me alineo un tiempo pero después regreso, creo que no hago nada bien, a veces tengo problemas con mi esposo por no querer tener intimidad con él , no me apetece el sexo me siento mal con mi cuerpo. Tania

Los estados emocionales nos llevan a comer demás y la mayoría de las veces sin control y grandes cantidades de alimentos, que generalmente por comodidad desembocan en la comida chatarra, como una respuesta a los estados de ánimo, en vez de hambre natural.
Hay ciertos momentos en los que no damos más. Las cosas se han salido de su orden habitual (o del que desearíamos) y nos sentimos abrumados, sin saber qué hacer o hacia dónde movernos. Estamos exhaustos, sin fuerzas y con pocas esperanzas de que las cosas cambien para bien.
Todos sabemos que la risa contiene efectos terapéuticos que mucho ayudan a mantenernos en equilibrio, no sólo emocional. Estudios recientes de la Universidad de Loma Linda en Estados Unidos, comparan las alteraciones metabólicas como propiedades benéficas, que produce la risa, con las que genera hacer ejercicio moderadamente.
Un pequeño Darth Vader recorre su casa intentando utilizar “la fuerza”, pero sus esfuerzos no dan resultados. Llega papá en un Passat y el niño corre ignorando a su padre para probar la fuerza en el auto. El niño se concentra… ¡y lo logra! Voltea sorprendido al ver que el auto se ha encendido. No necesitas ser fan de Star Wars; el anuncio te genera una emoción, el niño transmite ternura e inocencia, y al final, recuerdas que Volkswagen te generó una emoción positiva.
¿Palpitaciones? ¿Desgano? ¿Dolor de cabeza? ¿Fatiga? ¿Falta de deseo sexual? ¿Desórdenes alimenticios? ¿Dificultades para dormir? ¿Irritabilidad? ¿Sueles presentar estos síntomas? No dejes de escucharlos, tu cuerpo te está hablando y es hora de parar y elegir qué rumbo vas a tomar en tu vida; pues por el camino que estás andando en pocos kilómetros más te quedarás sin batería.
El inicio a clases muchas veces significa dejar la seguridad del hogar y la grata compañía familiar para enfrentarse a la disciplina escolar: cambios de horario, nuevas responsabilidades, integración a un nuevo grupo con distinto profesor, uniforme, cuadernos, mochila...¡uff! Es frecuente que nuestros pequeños sufran estados de desequilibrio e inestabilidad. Las flores de Bach son una maravillosa alternativa para armonizar sus emociones.
La mayoría de las veces nos cuidamos en lo que comemos, buscamos la etiqueta que diga CERO GRASA , los lácteos light; los refrescos con cero azúcar, el mejor aceite, en fin nos ingeniamos para consumir la mejor calidad; los alimentos más frescos y nutritivos porque sabemos que nuestro cuerpo es el carruaje de traslada en esta vida a nuestra ser.
Si le preguntamos a alguien como se alimenta, seguramente habrá quienes dicen “sano, saludable” y otros, con cierta picardía, “se llamarán al silencio buscando complicidad”. Sin embargo, el título que hoy escogí para acercarme a ti está incompleto, pues pretendo que reflexiones acerca de ¿cómo te alimentas emocionalmente?, es decir, “que le das de comer a tu cuerpo emocional”.
Existen algunas ventajas si se expresan los sentimientos directamente en la infancia. La principal es que los adultos que están educando al niño obtienen información que les ayudará a resolver sus necesidades.
¿Qué es un chofer? “Es un señor que te lleva en coche y luego te mete al baño para tocarte”. Así describe una niña de cuatro años al empleado de confianza de sus padres. Un personaje de caricatura logró lo que ningún terapeuta humano pudo hacer en meses.
Los niños que sufren algún tipo de abuso, de crisis emocional o enfermedad crónica, suelen callar sus sentimientos. Si tu hijo no habla contigo ni con nadie, y sospechas que algo lo está dañando, tal vez “Dulas” te pueda ayudar.
Desde que nacemos comenzamos a transitar un camino demasiado sinuoso, y muchas veces frustrante, hacia la seguridad emocional. Cuando niños, los pilares que la construyen son nuestros padres, luego incluimos al resto de la familia: tíos, abuelos, primos; más tarde los maestros, amigos; y vamos creciendo junto con un mundo emocional habitado por muchos nombres e historias.
Tener un carácter optimista disminuye el riesgo de sufrir enfermedad cardiaca, mientras que el pesimismo provoca una salud física más frágil
Dan Bobinski, experto en capacitación, revela diez claves para aprender a ser inteligentes emocionalmente y así mejorar el desempeño profesional.
Los platos preferidos durante estas fechas también tienen cabida en la mayoría de las dietas terapéuticas siempre que su consumo sea moderado y puntual

Autora: Merlina Meiler
Cada situación por la que pasamos, sentimientos que nos embargan o emociones que nos envuelven tienen su opuesto.

Autora: Evangelina Jiménez
¿Nunca se han preguntado la razón por la que duele hacer las cosas que son correctas?, si es lo mejor y se supone que vamos a estar bien ¿por qué duele? y ¿por qué nos hace sentirnos tristes? Este sentimiento se hace latente cada vez más, ¿cómo es posible que algo cuyo fin es bueno nos haga experimentar también lo malo?

Publicado por Elena Pineiro.
El estrecho vínculo entre la comida y las emociones es evidente. De hecho, la ansiedad tiene ciertas manifestaciones físicas en el organismo que podrían explicar la mayor necesidad de comer.

En esta ocasión te quiero presentar un término un tanto dominguero: “Locus de control”. Antes que nada te explicaré que el locus de control es la percepción que tengo sobre lo que determina mi estado emocional o mi situación en la vida. Este locus de control puede ser interno o externo.
Las fotos, oportunidad para alegrar el corazón
Escrito por: Equipo SuperMujer
Hace unos días, mi hija comentó sobre un trabajo de la escuela. Como mamá, pocas cosas me gustan más que poder compartir actividades con ella. Las tareas son eso, oportunidades para acercarnos las dos. La tarea trataba de fotografía. Así que lo primero fue divagar sobre cómo una imagen habla más que mil palabras. De ahí saltamos al típico “siempre salgo horrible en las fotos”.