
Mi primo Israel y yo crecimos juntos, éramos como hermanos, lo somos. Dentro de nuestros sueños estaba el terminar una carrera y superarnos. Fuimos educados con mucho respeto, en un ambiente de cariño desbordante. Nuestras casas eran modestas y nuestros hábitos un tanto sobrios. La imaginación lo era todo en esos ayeres, la cama de mi abuelita era nada más y nada menos que “kit” el auto increíble ¿te acuerdas Isra?
• La Carrera Kinder Generación en Movimiento, este año buscará romper un Récord Mundial Guinness al reunir el mayor número de padres e hijos corriendo.
• El evento, además de la carrera, ofrecerá actividades recreativas que promueven actividad física y la convivencia familiar.
Por: Thelma Ríos Condado
A menudo, los padres de familia se preguntan al momento en que uno de sus hijos va a elegir carrera: ¿qué debo hacer para acompañar a mi hijo sin invadir, para aconsejarlo, sin imponer mi voluntad, para estimularlo, sin exigirle, para tomar distancia sin desinteresarme por sus aptitudes y preferencias vocacionales?
Escrito por: Sandra Lorenzano - escritora
La alfabetización es más que enseñar a leer y a escribir: es dar herramientas para pensar, para participar en la vida social, para comunicarse con la propia comunidad y con el entorno, para fortalecer la autonomía personal y desarrollarse individual y socialmente. Tiene que ver con la posibilidad de estar en mejores condiciones para participar de actividades culturales, políticas, económicas. Es, en este sentido, un instrumento indispensable en la construcción de ciudadanía.
Esa es la cuestión o más bien deba decir, el llamado de la vocación. Hace algunos días, platicaba con un amigo sobre el proceso que seguí cuando elegí mi carrera profesional. Confieso que nunca revisé las diferentes licenciaturas que ofrecía la máxima casa de estudios. En parte no lo hice, porque viajar hasta Ciudad Universitaria desde la hermana república de Satélite, en aquellos años ochenta, no era una opción viable para mí o para mi familia. Tenía que buscar, como en las ofertas de fin de temporada, algo bueno, bonito y barato, pero que sobretodo, que en el futuro me dejara dinero.
Hola, me llamo Carla y tengo 48 años, les escribo porque estoy un poco deprimida y quiero ver si me pueden ayudar. Toda mi vida me dediqué a mis hijos y ahora que ya están grandes ya no sé qué hacer, mis hijos están tomando sus propios caminos y me da miedo pensar en el momento que se vayan pues no sé qué voy a hacer.
Los jóvenes españoles de 12 a 29 años consideran que las nuevas tecnologías y el uso del "messenger" se han convertido en "bienes de primera necesidad" que les dan "independencia con respecto al mundo exterior". Así se desprende del informe "Jóvenes y cultura messenger. Tecnología de la información y la comunicación en la sociedad interactiva", elaborado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), el Instituto de la Juventud (Injuve) y la Obra Social de Caja Madrid.
Es ya lugar común que los padres han de ayudar a sus hijos para que asuman -en la medida que lo va permitiendo su evolución personal- sus responsabilidades, y que deben potenciar su autonomía ayudándoles a prepararse para vivir de forma independiente. Esa dedicación tan generosa en esfuerzo, desvelos e incluso angustias, cuestionándose a cada momento si lo están haciendo bien ¿la aplican los padres en la potenciación de su propia autonomía como personas?
Cómo saber qué es lo que queremos
Hace unos días estábamos cenando unas amigas y sus parejas. Todos teníamos entre 35 y 45 años. Había llegado la hora del postre y hablábamos sobre las futuras carreras profesionales de los hijos. De pronto Esteban, un amigo, fue muy sincero. Yo estudié ingeniería pero la verdad debí haber estudiado otra cosa.