Quién no dice una mentira de vez en cuando, para salirse con la suya? O para tapar algo que no queremos que se sepa. De hecho, me consultan muchas personas con esta temática. Mas cuando tejemos una maraña de mentiras y no sabemos cómo salir, nos vemos enredados en un problema serio.

El mundo está lleno de violencia. Injusticia. Desamor. Acuerdos rotos. Mentiras piadosas. Traiciones. Día con día establecemos pactos con nosotros mismos, y al finalizar la noche, la mayoría fueron violados, alterados, violentados. Siempre encontramos una explicación para justificar nuestro “no hacer,” para perdonarnos los “pecados cotidianos”, y sabotearnos los sueños. Pero por sobre todas las cosas, siempre tenemos tinta en nuestro tintero para escribir historias de víctima, de mala suerte, y conspiraciones del destino. “Si no fuera por…” “si hubiera…” “ si ellos me hubieran…”.
"No nos habla”, “Ya no puedo comunicarme con él". "Se encierra en su cuarto". Es habitual escuchar a los padres frases como estas. La llegada de la adolescencia cambia la atmósfera afectiva dentro de la familia. Uno de los cambios que primero muestran los jóvenes es la necesidad de intimidad. También se altera la forma de comunicarse.
PREGUNTA:
Hola, desde hace 2 años aproximadamente, tengo ataques de pánico por lo que no he podido llevar mi vida normal tuve muchos cambios en mi vida antes de esto y he consultado psicólogos y psiquiatras pero no me he sentido en total confianza con ellos, quiero terminar con esto para retomar mi vida y proyectos que deje pendientes, espero pueda ayudarme. Gracias. Edaena

Uno de los miedos más frecuentes es perder la estabilidad en nuestra vida a causa de las alteraciones que pueda sufrir la misma. Entonces, nos plantemos la forma de aceptar estas nuevas situaciones, que a menudo suelen inspirarnos temor, inseguridad y angustia.
El sábado pasado tembló, 6.5 grados en la escala de Richter. El epicentro fue en Guerrero pero sin duda sacudió gran parte del país.
Un temblor así o hechos aún más catastróficos me enseñan muchas cosas, pero principalmente que la vida está en constante cambio, que podemos planear, querer, desear, pretender controlar, diseñar un futuro inmediato o a largo plazo, sin embargo hay cosas que van más allá, que de un día para otro nos obligan a dar un giro al timón, si no es que el mismo hecho lo da.
“Llevo 3 días en el mismo cuarto de hotel, me despiertan las campanas de la iglesia que se encuentra a dos cuadras de aquí, al sonar cada campanada, en mi corazón se siente un ligero sobresalto y abro los ojos. No es un sentimiento sino los pensamientos conectados con la emoción, intento entender qué hago aquí.
En estos momentos, estoy en plena etapa de mudanza, ya que vuelvo a vivir a la ciudad de mis amores pero con la cual, por distintas razones, en diversos momentos he tenido una relación de “amor-odio”: Buenos Aires.
Clara regresó de unas maravillosas vacaciones por diferentes playas, estuvo en Los Cabos, y de ahí se pasó a Nuevo Vallarta. Fue casi un mes que, dice, disfrutó al extremo.
Clara se va. Dice que se siente en una jungla de asfalto a pesar de haberse puesto a trabajar en su taller de San Ángel. Dice sentirse incómoda.
Llamó a Sara y le pidió se hiciera cargo de algunas cosas. Sara aceptó con gusto ayudar a su querida amiga.
Escrito por: Eli Davidson*
Después de 18 meses en los que perdí mi matrimonio, negocio y salud, y terminé con una deuda corporativa de $88,000 dólares, fui donde el viento me llevo… cada vuelta inesperada me enseñó mucho.

Escrito por: Mercedes Úbeda
Ya lo he escrito antes. La vida es movimiento. Nada permanece eternamente. No existe la eternidad más que para las obras que levantamos. Y no todas. ¡Ya se encarga la naturaleza (cuando no la mano del hombre) de enviarlas a paseo! Un volcán arrasador; el mar que retrocede y avanza para aplastar lo que encuentre a su paso; un cielo roto en millones de pedazos de lluvia que desborda ríos y anega los campos. Una larga lista que mejor paro aquí.
Conscientes pues de que estamos de paso, ¿qué sentido tiene resistirse a aceptar los cambios que nos trae la vida?
Por: aapayes
¿Qué vas a cambiar este año?
Canción: Todo cambia - Mercedes Sosa

Escrito por: Yraida Carolina Moreno Luna
Rupturas, enfermedad, mudanzas, despidos, problemas económicos, contradicciones en el liderazgo, ¡crisis!, ¡miedo! ¿Alguna de estas palabras te es familiar?

Escrito por: Adriana Barroso
“Nada ha cambiado, sólo yo he cambiado. Por lo tanto, todo ha cambiado", esta es una frase que aprendí en mis primeros estudios de desarrollo humano y que me ha seguido hasta hoy como psicóloga. La primera vez que la escuché no alcancé a comprender su gran significado hasta que la maestra la desmenuzó para mí.
¿Qué opinas de una calle, una plaza, una playa o donde vayas y veas limpio? Ordenado, sin basura, nos encanta, ya que se ve más bonito y nos sentimos muy bien. Amigas, quiero que despertemos al cambio de actitud, al momento de crecer.
Escrito por: Merlina Meiler
Hablamos habitualmente de la necesidad de no remover el pasado, de dejarlo donde está.Es muy sano vivir el presente, de cara al futuro, y entender que todo lo que sucedió en otro momento de nuestra historia personal tuvo su razón de ser por algún motivo y ya terminó.
Mas una cosa es vivir constantemente rumiando sobre el pasado, reviviendo hechos (o sea, trayéndolos al presente y viviendo una irrealidad). Otra cosa es mirar con distintos ojos lo sucedido, poniendo la distancia interna suficiente, y poder sacar buenos resultados de ello.
Escrito por: Vivian Diller
Cuando Al y Tipper Gore anunciaron su separación después de 40 años de matrimonio, la blogosfera se llenó de emociones, desde alarma (“este es el último matrimonio que hubieramos pensado que tenía problemas”) a indiferencia (“¿y eso qué?) La mayoría de las discusiones llegaban a una conclusión similar: incluso los buenos matrimonios son difíciles de mantener por toda la vida mientras nuestras vidas se extienden a los 80’s y 90’s. Para los Gore y parejas en sus 60’s cuatro décadas juntos es un buen periodo de tiempo para amor, matrimonio, desarrollo de carrera y crianza de hijos. A la mediana edad tal vez sea tiempo de ver sobre el arco iris en lugar de sentirse sobre la cima.
Escrito por: P. Mariano de Blas
Empezar como si fuera cualquier cosa, es una enorme torpeza. Un año de vida es un regalo demasiado grande para echarlo a perder.
Recuerdo que un 1 de enero alguien comentó en tono de broma: "el año no pasó, se nos quedó" refiriéndose a lo que cada año representa físicamente para una mujer; sin embargo ésta es sólo la parte superficial de lo que verdaderamente significa que un año se queda, ya que todo lo vivido y las personas que se van cruzando en nuestro camino van dejando signos, los cuales será trabajo de nuestra conciencia descifrarlos y utilizarlos de tal forma que en vez de generar rencor y resentimiento sirvan para aumentar unos centímetros (o tal vez metros) más a nuestro cremiento interior.