
El autocontrol se refiere a la capacidad de la persona para realizar algo con la intención de controlar que no suceda otro comportamiento no deseado. Es decir, hablamos de autocontrol cuando la persona se sienta a estudiar evitando ver la televisión o cuando evita fumarse un cigarrillo.

La psicología descubrió que el autocontrol está fuertemente asociado a lo que calificamos como éxito: mayor autoestima, mejores habilidades interpersonales, mejores respuestas emocionales y todo ello, quizás sorprendentemente, sin que aparezcan efectos secundarios indeseados incluso a niveles muy altos de autocontrol. Si tantos beneficios tiene, ¿por qué es tan raro encontrarlo? ¿Qué nos impide desarrollarlo? Si bien requiere un poco de esfuerzo, no es tan difícil entrenar el autocontrol. Veamos cómo.