En esta ocasión quiero compartir con ustedes este ensayo de Viktor Frankl, neurólogo, psiquiatra, sobreviviente del holocausto y el fundador de la disciplina que conocemos hoy como Logoterapia.
No eres Tú, soy Yo...
¿Quién te hace sufrir? ¿Quién te rompe el corazón? ¿Quién te lastima? ¿Quién te roba la felicidad o te quita la tranquilidad? ¿Quién controla tu vida?...

Itsumo nando demo es el título de la canción escrita por Kaku Wakako y Kimura Yumi la cual aparece en los créditos de la película “El viaje de Chihiro”.
La música es realmente hermosa y la letra no se queda atrás. Esta es la traducción al español:
Conocer la mortalidad del hombre no es precisamente descubrir el hilo negro. Sin embargo, estar conscientes y aceptar nuestra mortalidad, la mortalidad de los nuestros y de lo que nos rodea es todo un trabajo de vida.
¿A qué niño no le gustan las historias de terror? Yo creo que casi a ninguno. Los peques disfrutan enormemente con relatos, películas, cuentos de misterio, de miedo. Cuando las ven o los escuchan están muy entretenidos; sin embargo, al llegar la noche su fantasía se desborda y tenemos a Drácula encerrado en el clóset o al hombre lobo escondido debajo de la cama, esperando el momento oportuno para hacer de las suyas.
Cuando llega un bebé a la familia, los padres recién estrenados pasan por un periodo de adaptación y hasta de duelo en el que ven terminada su vida como pareja “independiente”, que goza de libertad para entrar, salir, hacer o deshacer porque están ellos solos.
“Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite” - Dr. Jekyll.
Esta es una de las mejores frases que existen para ir a la reflexión. ¿Cuántas veces hemos cometido graves errores en nuestra vida por los que nos sentimos terriblemente culpables, tristes, desesperados y necesitamos de alguien que se mantenga a nuestro lado?
Afirma la teoría que para que un castigo funcione debe ser temido; de este mismo modo, para que un premio o recompensa sirva debe ser deseada.
En la práctica profesional cada vez se está volviendo más alta la demanda de pastillas que ayuden a controlar los estados de ánimo. Y bueno… en parte tienen algo de razón porque es innegable el papel que tiene la serotonina en nuestro estado de ánimo. Esta sustancia química segregada por nuestro cerebro se le ha llamado “la droga del buen humor” y cada día se prescribe más y más ya que a su cargo están el nacimiento de las emociones y sensaciones de la risa, la alegría, el abatimiento, la angustia, la depresión.
¡Caramba! Todos los niños dan mucha lata. Si la tuya o el tuyo la está dando será MEJOR QUE LE PRESTES ATENCIÓN, de otra manera estará haciendo berrinches y caprichos cuando menos lo esperes, y esconderá todo el potencial que lleva dentro.
Quizá para este momento hayas pensado que estoy hablando de tus hijos, sobrinos, primos, etc. Sin embargo, no me refiero a ninguno de ellos sino a ti misma. Si te preguntas que cómo es eso, permíteme que te explique que todos llevamos al niño que fuimos dentro de nosotros. Ahí, en nuestro interior está viviendo y actuando desde su propia historia y experiencias: buenas o malas.
Escrito por: Adriana Barroso
Si te preguntaran qué elementos forman el amor en una pareja ¿qué dirías? Ternura, amistad, atracción, lealtad, fidelidad, compromiso, respeto…

De pronto crees ver algo…vuelves a voltear y… ¡no está! ¿Se trata de una ilusión? o de plano ya estás alucinando. ¿Cuál es la diferencia entre una y otra?

Escrito por: Adriana Barroso
“Nada ha cambiado, sólo yo he cambiado. Por lo tanto, todo ha cambiado", esta es una frase que aprendí en mis primeros estudios de desarrollo humano y que me ha seguido hasta hoy como psicóloga. La primera vez que la escuché no alcancé a comprender su gran significado hasta que la maestra la desmenuzó para mí.
Escrito por: Adriana Barroso
Te ha pasado que de pronto te preguntas ¿cómo puedo ser tan lista para unas cosas y tan cabeza de piedra para otras?
Escrito por: Adriana Barroso
¿Alguna vez te has preguntado si el lugar de hijo que ocupas en tu familia ha influido en tu personalidad?
Escrito por: Adriana Barroso
Los “sentimientos de inferioridad” tienen su origen en la infancia, ya que el ser humano nace totalmente desvalido en comparación con otras especies, y hay un periodo extenso en el cual el bebé es totalmente dependiente de su madre.
Escrito por: Adriana Barroso
Desde que somos muy pequeños la Navidad empieza a ser una época de muchas ilusiones: la comida especial, los regalos, los juguetes, las fiestas en la escuela. Las películas nos enseñan cómo gracias a la Navidad hasta los corazones más duros se pueden ablandar, como en el caso del Sr. Scrooge, cómo los más incrédulos creen o vuelven a creer, las enfermedades se curan, y todo es felicidad. Conforme va pasando el tiempo, crecemos y con bastante dolor y pena, nos vamos enterando que algunas veces la Navidad revive las pérdidas, que la gente no cambia, ni nosotros mismos cambiamos bajo el efecto de las luces del árbol, que también hay problemas para ponerse de acuerdo en el lugar en que se va a cenar y que para los que están solos la soledad se empieza a convertir en desolación, porque no han aprendido a ser sus propios compañeros.
Escrito por: Adriana Barroso
Esta semana una de las noticias que me llamó la atención fue que Italia ocupa el primer lugar en clínica que tratan la adicción al facebook y twitter. Por lo general, cuando se nos habla de adicciones pensamos en alcohol, cigarro, drogas, juego. Pero ¿qué hay de todas las demás actividades como el deporte, las compras, el internet, el celular, la comida, el trabajo, etc? ¿Se puede ser adicto a ellas?
Escrito por: Adriana Barroso
Ha llegado el mes de diciembre y con él la temporada alegre, a veces, triste y difícil del año. Diciembre marca el fin de un ciclo, y es una buena oportunidad para darnos cuenta de cuántas experiencias hemos dejado abiertas, nuestros pendientes, logros, deseos, necesidades, temores, etc. Y así, poder empezar a trabajar en ellos para el siguiente año.

Autora: Adriana Barroso
Algunas personas cuando estamos a punto de decir lo que nos molesta, lo que deseamos o lo que nos interesa simplemente desviamos la conversación, contamos un chiste; en fin nos arrepentimos y no logramos el objetivo. O bien, cuando se ponen las cosas difíciles las abandonamos, o nos esperamos a que los problemas se resuelvan solos.

Autora: Adriana Barroso
¿Te ha sucedido alguna vez que no puedes para de hacer alguna actividad? ¿Has seguido comiendo aún cuando ya no tienes hambre? ¿Te has descubierto pensando una y otra vez en lo mismo?