Damas y caballeros

Escrito por Merlina Meiler
Califica este artículo
(0 votos)

damas-y-caballerosRecibo cientos de mails de hombres y de mujeres quejándose de lo mismo: que el sexo opuesto ya no es como antes…

Los hombres alegan:

  • Que las mujeres estamos demasiado independientes y que, en ciertos momentos, parecería que no los necesitamos. En una sola frase, que han dejado de ser imprescindibles para nosotras y que podemos llevar adelante nuestra vida sin ellos, satisfactoriamente.
  • Que nos hemos olvidado de algunos de nuestros roles y nos concentramos en aspectos que no tiene que ver con nuestro papel central: ser madres, esposas, el centro del hogar.
  • Que competimos con ellos. Que demostramos nuestra inteligencia, que no nos quedamos calladas, que tenemos ideas propias.
  • Que no les damos el lugar que desearían y que han tenido siempre, hasta ahora: ser los mayores proveedores, los que más saben, los admirados.
  • Que no permitimos que nos cuiden. Muchos hombres quieren cuidar y proteger a la mujer que tienen a su lado, pero de alguna manera el habernos vuelto tan independientes parecería implicar que, si mostramos que necesitamos (y disfrutamos) ese cuidado, sería admitir una flaqueza.

En una palabra: ellos dicen que ya no hay damas.

Por su parte, las mujeres decimos:

  • Que ya no nos dan el lugar que teníamos anteriormente: el de ser buscadas, agasajadas, sorprendidas. Muchas mujeres ni recuerdan la última vez que recibieron una flor o bombones, o por lo menos, un mensaje de amor de sus parejas.
  • Que el encontrar un hombre que abra la puerta y la deje a una entrar o salir primero es una rareza. Que nos pasen a buscar y nos acompañen de nuevo a nuestra casa después de la primera o de la segunda cita, aún más extraño.
  • Que ahora los hombres están más “cómodos” y por eso hemos debido adoptar actitudes que anteriormente no teníamos, con las que, en muchas ocasiones, no estamos a gusto.

En una palabra: las mujeres decimos que ya no hay caballeros.

Creo que ambos aspiramos a lo mismo: a encontrar un par, alguien que nos complemente, con quien podamos compartir nuestras angustias y nuestras alegrías.

¿Qué haces tú para lograr que te traten como deseas? ¿Qué genera tu comportamiento? ¿Das lugar al otro para que tenga las actitudes que buscas encontrar o abarcas demasiados espacios y no predicas con el ejemplo?

Si estás acompañado y te gustaría que tu pareja tenga alguna atención que hoy no tiene, pues díselo de la mejor manera posible. O da el primer paso para que te imite. Tal vez ni se le pasa por la cabeza lo que tú estás pensando y puedes lograr que por lo menos parte de lo que para ti es importante se transforme en realidad.

Además, creo que un paso fundamental para acortar diferencias y acercarnos es, simplemente, ser como somos. No dejes de lado tu verdadera esencia porque te tilden de cursi, de “esperar demasiado” o de suponer “que lo que deseas no existe”.

Hay alguien que tiene los mismos valores y las mismas aspiraciones que tú. Si te conformas con menos o reduces demasiado las expectativas, no te estarás siendo fiel a ti mismo y, probablemente, te estés generando un conflicto interno, ya que lo que encuentres o lo que aceptes no te hará feliz.

Y ten presente que siempre hay una dama para un caballero.

Escrito por: Merlina Meiler

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Frase del día

¿Has estado muy ocupada como para recordar los cumpleaños importantes?
Espero que no.

Consultorios gratis

consultorios-gratuitos-cs

 

 

 

 

Realiza tus consultas en línea con especialistas en diversos campos. Sólo da click aquí y elige el consultorio de tu preferencia. Es gratis y es fácil.

¿Qué me aconsejas?

Lee, participa y comenta. Es fácil. Es rápido.

Hola, soy una mujer de 46 años, que tiene una relación de 11 años con una persona de 55 con un problema de alcoholismo en grado máximo, además de que es casado.

Conocí a un chico hace dos años, todo iba bien pero hace poco me dí cuenta que le manda mensajes a chicas.