Hay gente que es permanentemente nostálgica, vive pensando en el pasado, suspirando por momentos que ya fueron y comparándolos con el presente de manera desfavorable -una de las frases más limitantes que conozco es “todo tiempo pasado fue mejor” – vaya manera de imaginar tu presente y de cercenar tus posibilidades de que el futuro sea más placentero y feliz que lo que has vivido antaño.
Pero en diciembre, por alguna razón comenzamos a extrañar, especialmente, a quienes no están con nosotros: la nostalgia suele dispararse por este lado. Como resulta inevitable, y para que no empañe el festejo de los últimos días del mes, te propongo que des rienda suelta a estos sentimientos (tristeza, nostalgia, melancolía,…) que vayan aflorando con la llegada de navidad y fin de año, hasta una fecha tope (por ejemplo, el 15 de diciembre). Recuerda y rinde homenaje a quienes quisieras que estén a tu lado y, por distintos motivos, ya no están, y también a cosas/personas/lugares/
A partir del 15 de diciembre, te sentirás aliviado, con las cosas en su lugar en términos de tiempo y espacio, y gozarás de todas tus energías recargadas para festejar las fiestas y para comenzar el año 2012 con un empuje renovado.
¿Suele invadirte la nostalgia a esta altura del año?
Llega esta época del año (diciembre) y ¡nadie está exento! Por lo general, nos inunda una nostalgia tan inmensa que no nos permite disfrutar de las fiestas como desearíamos…