En la actualidad, la mayoría de los sitios de trabajo tienen una política definida contra el acoso sexual. Es un tema muy sensible, especialmente para las víctimas, sean hombres o mujeres.
El acoso puede ir escalando y tener consecuencias graves. Si tú eres víctima, no dejes que te pase. Desde un simple comentario incómodo o hiriente, hasta agresiones físicas o verbales, todo cuenta y tienes derecho a pedir ayuda. Informa a tus superiores o a las autoridades competentes. Si no lo haces es como si dieras consentimiento para que el abusador continúe con sus acciones. A nadie le gusta la sensación de ir a trabajar sólo para ser intimidado.
Recuerda que la clave para un gran estilo de vida es trabajar sin estrés y tener un buen ambiente con tus compañeros de trabajo, sabiendo que disfrutas el tiempo que pasas en tu lugar laboral y que no lo sufres.
Escrito por: Alli Bojko

En el diccionario de Webster dice claramente que si alguien es hostigada persistentemente es considerado una forma de acoso. Cada vez que acosa a otra persona, puede pensar que es gracioso o divertido, pero va más allá de lo admisible y debe detenerse. La persona acosada puede no encontrar los chistes o comentarios divertidos, sino ofensivos e hirientes. Si a esto agregamos un motivo sexual, tenemos la forma de acoso más incómoda y también la más discreta.
