- Consultar con un especialista, y realizarle al niño los exámenes médicos necesarios antes de empezar cualquier actividad deportiva.
Esto nos dará tranquilidad si surgen dudas sobre alguna práctica en particular. - Tener en cuenta los deseos del niño, en los tiempos que tenga de estudio y los que deba dedicarle al deporte. No debe sentirse sobrecargado de obligaciones.
- Hay que asesorarse acerca de los riesgos y características de cada deporte, de esta manera estaremos evitando cualquier problema o posibilidad de accidentes. Deje que el niño elija qué esfuerzo merece el deporte elegido, no le exija algo superior a sus posibilidades. Apóyelo en todo lo que él decida.
- Es necesario que el chico tome esta actividad como algo natural, no lo persiga con la idea de que siempre debe ganar.
- Aconséjelo en su comportamiento deportivo, que sea buen compañero, solidario y que siempre juegue limpio.
Toda la familia debe alentarlo para que entienda que lo importante no es ganar, sino divertirse y competir.


