Lo más común es mantener la comunicación que ha iniciado a mediodía en el patio del colegio, sólo que de un modo diferente. La relación en las redes sociales no es tan intensa en el plano físico como la presencial (se pueden ver, pero no tocar), aunque ofrece cientos de maneras de comunicarse sin la necesidad física de verse frente a frente: vídeo, audio, voz, imagen, texto, juegos...
Esta fórmula no es exclusiva para los amigos del colegio, del lugar de verano o la discoteca; hay miles de adolescentes más de todos los rincones del mundo en Internet con los que pueden establecer este tipo de relaciones virtuales. Para el adolescente, la red social es una prolongación de su mundo, del grupo donde se siente comprendido y con el que se identifica.



