Tu cabeza tiene que estar ligeramente elevada, con un cuerpo erguido. Es fundamental evitar los encorvamientos del cuello, ya que sólo te provocará tensión muscular, y dolor en la zona. Los hombros debes echarlos ligeramente hacia atrás, relajados. Endereza tu espalda, y relaja tus brazos.
Por otra parte, hay varias partes que deberás contraer, por ejemplo el vientre, lo que te dará un aspecto más esbelto. Y los glúteos. Contrae los glúteos y echa el peso de tu cuerpo hacia delante. Esto es mucho más fácil de lo que parece.
Puedes observarte durante largo rato mirándote al espejo, y fijándote en aquello que haces mal. Es cuestión de acostumbrarte, hasta que tú misma ni te des cuenta de que has adquirido la postura correcta, y casi sin trabajo alguno. Es una manera muy sencilla de lucir tu figura, de potenciar tu belleza, y de ser esbelta, sexy y atractiva frente a todos los demás. Además, será beneficioso para ti ya que una buena postura, evita sufrir los contratiempos de la tensión muscular.



