Además, se recomienda evitar siempre las prendas y el calzado que comprima los músculos de las piernas y la cintura, ya que esto obstaculiza notablemente la circulación de la sangre. Controla el exceso de peso, que es uno de los principales factores que intervienen en la aparición y desarrollo de varices.
Aunque estamos en verano, trata de evitar la exposición a temperaturas ambientales elevadas, y no someter las piernas al sol directo. Las duchas frías y los masajes te ayudarán a sentirte mejor día a día, y a reducir la pesadez e inflamación.
Permanecer quieta durante mucho tiempo es perjudicial. Si tienes que trabajar de pie durante horas, ponte de puntillas de cuando en cuando para reactivar la circulación. Es muy conveniente dormir con los pies más elevados que la cabeza, para que la sangre evacue fácilmente del sistema venoso.
Por supuesto, un elemento fundamental para mejorar la salud de las piernas y detener el avance de las varices es el ejercicio físico. No es necesario practicar un deporte duro, simplemente con pasear, correr a bajo ritmo, nadar, andar en bici, etc. conseguirás poner a punto los músculos de tus piernas, que si están bien desarrollados comprimirán las venas, ayudando a que la sangre vuelva hacia el corazón.



