Sin embargo, un estudio realizado por la Queens University de Belfast1 demostró que llevar una vida sexual activa otorga grandes beneficios para el cuerpo humano, entre ellos, aliviar los molestos y hasta incapacitantes dolores de cabeza.
Durante el sexo, se incrementan los niveles de la hormona oxitocina, y una gran liberación de endorfinas. Estas sustancias químicas naturales relajan el cuerpo a tal grado que pueden eliminar desde un dolor de cabeza leve hasta una fuerte migraña.
TYLENOL te comparte otros beneficios de una vida sexual activa y satisfactoria:
- Es un excelente ejercicio físico que activa la circulación de la sangre y ayuda a oxigenar los tejidos
- La frecuencia cardiaca aumenta de 70 a 150 pulsaciones por minuto en un estado de excitabilidad, logrando que la capacidad respiratoria mejore
- Se duplican los niveles de estrógeno, los cuales, además de hacer brillar más el pelo, otorgan suavidad extra a la piel
- La sudoración que se genera al tener relaciones sexuales limpia los poros y evita la aparición de enfermedades dermatológicas
- El cuerpo libera una mayor cantidad de feromonas, lo cual eleva la atracción de la pareja
- Tener 3 o más encuentros sexuales por semana, disminuye hasta un 50% el riesgo de un ataque al corazón ya que se equilibran los niveles de colesterol
- Se estimula el sistema inmunológico, aumentando el nivel de anticuerpos, reduciendo el riesgo de contraer resfriados y gripe
- Se disminuyen los estados de agresividad debido a las altas cantidades de oxitocina y endorfinas que se liberan, lo que produce un efecto de felicidad, paz y tranquilidad
- Las relaciones sexuales tienen una función relajante y desestresante, la cual favorece la calidad del sueño
Tomando en cuenta estos beneficios, el dolor de cabeza no debería ser pretexto a la hora de intimar con tu pareja. El gran problema es que no se logre disfrutar a plenitud las relaciones sexuales, ante un malestar físico. Para esos momentos está TYLENOL; tu aliado que alivia de manera rápida, segura y eficaz, el molesto dolor de cabeza y muscular sin irritar el estómago ni provocar sueño.

Pretextos hay varios; el cansancio, el estrés, largas jornadas laborales, cuidar a los niños, etc., pero decir: “me duele la cabeza”, se ha vuelto un clásico por excelencia. En el plano sexual, esto no es la excepción, ya que mujeres y hombres, suelen anteponer éste último para evitar tener relaciones sexuales.