La manera adecuada de hacer que el niño comience a usar el cepillo es proporcionándole uno, llamativo y colorido. Los hay de formas y colores variados, que llamen la atención del niño y que ayudan a que limpiar los dientes se convierta en un juego.
A diferencia del cepillo de dientes del bebé, el cual, deberá de poseer el mango grande, el cepillo de dientes de un niño a partir de dos años, deberá de poseer un mango adecuado a sus proporciones, de cerdas finas y redondeadas y dispuestas en tres filas y con un tamaño que se adecúe a las dimensiones de su boca.
Para evitar que los niños cojan caries, será necesario, cepillar los dientes después de cada comida, durante 2 o 3 minutos y cuidar su alimentación, evitando así, el exceso de azúcar, golosinas, caramelo. Elegir alimentos ricos en calcio, como la leche, el yogur, el pescado con espinas y el brócoli y alimentos ricos en vitamina D, como el salmón, sardina, caballa y atún, así como los cítricos -naranja, limón-pomelo-, kiwi, pimientos, vegetales de hoja verde y tomate.
Por: Gema


